Profe… ¿Dónde está esa escuela?
POR RAMIRO CURIESES PARA LA REVISTA CARRIÓN
"Leer, escribir, la aritmética, la historia, la química, etc., son importantes sólo si sirven para hacer a nuestros hijos más humanos"
He tratado de explicar a mis alumnos de 2º ESO en una clase de Educación para la Ciudadanía la importancia que tiene en nuestras vidas la indagación de la verdad, y la búsqueda de lo bello. Decía a mis escolares que estas actividades no deben estar reservadas a determinados profesionales como los sabios, los artistas, los científicos, etc., sino a todos nosotros. Contribuir a ello es tender hacia el bien de la humanidad. Al instante una de mis alumnas, Sonia, me ha recordado que en nuestra escuela se da mucha más importancia a las competencias matemáticas, lingüísticas, etc., que las que hacen referencia a la capacidad de relación personal, social, intrapersonal, etc. No le falta razón a esta alumna. Ella ha hecho un ejercicio de reflexión muy interesante al establecer relaciones entre lo bello y la verdad y educación en valores.
Ha continuado el debate en clase -qué bien se expresan los alumnos cuando creamos condiciones para ello- y un alumno, Saúl, ha matizado que el conocimiento de las materias es muy importante para llegar a ser buenos profesionales el día de mañana. ¡Criaturas de trece y catorce años en un debate acalorado! Yo me he mantenido al margen, dejando fluir y dando la palabra a quien la pedía. Le ha tocado el turno a Pilar que en un tono profundo e irónico nos ha expuesto cómo las cámaras de gas construidas por ingenieros instruidos acabaron con millones de judíos en el holocausto. Nos ha explicado cómo se produjo la muerte de miles de niños envenenados por médicos profesionales que habían obtenido notas extraordinarias en la carrera. Pilar sigue contando que todas estas personas fueron brillantes alumnos, con expedientes magníficos, pero que posiblemente no les explicaron bien el concepto de belleza y la búsqueda de la verdad. Conchi ha apostillado que también existen hombres que con buen expediente han contribuido al avance de la ciencia y al bien de la humanidad.
Ha sido una clase asombrosa, nos ha hecho pensar a todos. Es en estos momentos cuando uno sabe que tiene una profesión maravillosa. Les he explicado que en la escuela debemos mostrar interés por la persona en su totalidad, independientemente de su procedencia, de su religión, de la lengua que hable, de su lugar de origen, etc., debemos tener interés por esas personas sean quienes sean y sean como sean. Pero también les he manifestado que debemos prestar atención global a los alumnos con los que trabajamos, interesándonos por todas las competencias, pero especialmente por aquellas que nos hacen más humanos, porque humanizar es la principal tarea educativa.
Les he declarado que la escuela debe ser el motor del cambio para las nuevas generaciones y que los profesores tenemos la función de colaborar a construir ciudadanos y ciudadanas educados en valores humanos. Les he dicho que la escuela puede y debe cambiar las cosas, que la persona debe estar en el centro de todo, y no las asignaturas. Estaba realmente emocionado al ver como estas criaturas de 2º de ESO seguían mis explicaciones con absoluto silencio y entusiasmo. Ha sido entonces cuando "Javi" desde el más incondicional de los respetos me ha dicho: -"Ya profe, pero ¿dónde está esa escuela? -Yo me apunto, ha añadido Cristina en voz baja.
Hemos terminado la clase en silencio, ha tocado el timbre, ninguno de mis alumnos se ha movido, yo también he permanecido en silencio, pensando que ojala no se suprima esta asignatura. Quizás nos ayude a crear otro tipo de escuela en un futuro no muy lejano.



.jpg)




.jpg)